El nacionalismo desdibuja al sujeto en beneficio del grupo. Pero el grupo no es real. Es un grupo ideal. Es un grupo artificial, en la medida en que la sociedad es compleja (cada vez más compleja, por cierto) y no se deja atrapar fácilmente por modelos simples y preestablecidos. El nacionalismo trabaja, así, en una apremiante e incansable simplificación de lo complejo. El problema, claro está, es que esa complejidad es un conjunto de seres humanos. Para que esa suma de individuos –que ellos ven como un todo homogéneo con derechos propios, colectivos, que priman sobre los individuales– no prevalezca, hay que eliminar lo diferente. Y, a menudo, eliminar lo diferente significa eliminar al diferente. Eliminar al disidente. Por lo pronto, mediante el asesinato civil.
Ya que el régimen castrista no permite salir de Cuba a la premiada escritora de Generación Y, Yoani Sánchez, habrá que hacer lo posible para que sus letras, ya que no podemos escuchar su voz, sean leídas en la mayor parte del globo terraqueo.
Una de las grandes ventajas de todo régimen comunista conocido es la cartilla de racionamiento. Gracias a dicho documento el Régimen se preocupa de que no adquieras esos kilos de más que siempre andan preocupando a todo capitalista que se precie.
Suele ocurrir además que una vez aplicada la medida los productos que se pueden adquirir con esa cartilla van bajando de calidad, de tamaño y acaban más tarde o temprano desapareciendo. Eso es lo que está pasando con el pan que recibe Yoani Sánchez, sufridora del régimen de Castro II.
Finalmente, hemos dejado atrás el cabo de buena Esperanza y las últimas gaviotas han regresado ya a tierra firme. La calma reina en el barco. Si no hay imprevistos búlgaros, llegaremos a la fosa de las Marianas en junio. Mis informes aseguran que es el lugar más profundo del mundo, así que no hay peligro de cantos de sirena.
Hoy he mandado pintar sobre el nombre del barco. Ya no se llamará más Enjoy yourself. A partir de hoy, el Rajoy yourself surcará los grados. Además, he hecho retirar la bandera de las gaviotas, manchada con guano de las ídem. Como no podré decir por tiempo indefinido que está en la lavandería, les he pedido a los hermanos Fernández y Fernández que tejan una nueva y, todo sea dicho, han cumplido con su cometido. Sobre fondo negro, un puro blanco se cruza con un hombre durmiendo y muchas zetas saliendo de su poblada barba.
"Ni provocaciones, ni patrañas mercenarias empleando métodos ordenados por sus amos yanquis mellarán la firmeza y voluntad de las actuales y futuras generaciones cubanas, las que trabajan por construir una sociedad mejor",
¿Y que han hecho estas provocadoras? Protestar contra la prisíón que sus maridos sufren por tener la osadía de expresar sus ideas políticas en la isla prisión cubana. Que desvergüenza… ¿La noticia en España? No ha merecido más de tres segundos en los informativos de televisión
¿Pero su deber no consiste en qué en el Gobierno estén los mejores sean hombres o mujeres?
¿Magdalena Álvarez ha demostrado ser la mejor ministra de Fomento posible?
Y Bermejo ¿Ha demostrado ser el mejor ministro de Justicia posible?
¿Y Moratinos? ¿No ha sido el peor ministro conocido?
Y Sebastián ¿Se le ha nombrado en función de su competencia o por su amistad con quién manda?
Y Carmen Chacón, ecopacifista ¿Cual es su conocimiento en el Ejército Español?
Pues no. No es su preocupación que en el Gobierno estén los mejores, sólo que haya más hombres que mujeres. Sentirse orgulloso porque haya mas mujeres que hombres, nombrando ministros exclusivamente por razón de sexo, es una auténtica estupidez política y un menosprecio a sus verdaderas obligaciones con sus ciudadanos.
La igualdad que tanto predica no debería ser igual a poner igual numero de hombres y mujeres, o más mujeres que hombres, sino igualdad de oportunidades para que las personas opten a un cargo, y dentro de esas personas elegir a la persona mejor cualificada sin razón de su sexo.