Cárceles.
Los seguidores de La Druida saben sin duda que el edificio de la Plaza de la Provincia, donde se aloja actualmente el Ministerio de Asuntos Exteriores, fue la Cárcel de la Corte desde el 1629 hasta el 1831. En ella se alojaron celebridades como el bandolero Luís Candelas, el general Riego, ambos antes de ser ejecutados en la cercana plaza de la Cebada, el político Salustiano de Olózaga, que escapó de ella ayudado por el antes mencionado Luís Candelas, y hasta el mismísimo Fénix de los Ingenios, Lope de Vega.
Un hecho singular ocurrió en la vieja cárcel el día 2 de Mayo de 1808. Un recluso, Javier Cayón, en nombre de todos los internos pidió permiso al Carcelero Mayor para salir a la calle a matar franceses, bajo palabra de honor de volver cuando acabasen la faena. El carcelero, ante el caos general reinante, debió encogerse de hombros y luego les abrió la puerta, seguramente con pocas esperanzas de que cumpliesen su palabra. Llegó la chusma a la cercana Plaza Mayor y con los pinchos y otras honorables herramientas del oficio degollaron a la dotación de un cañón francés que había en el arco de la calle de Ciudad Rodrigo y en dándole la vuelta se dedicaron a ametrallar con él a los granaderos franceses, que desde la Cuesta de la Vega subían por la calle Mayor hasta que se quedaron sin munición. Y por la tarde volvieron a la cárcel. De 56 que salieron solo faltaron cuatro: uno muerto en combate, dos desaparecidos, a los que se dio por muertos, y solo a uno se le dio por fugado. ¿Hombres de honor a pesar de todo, o que fuera de la cárcel las tropas francesas empezaban a fusilar a todo lo que se movía?
Obviamente el interior de la cárcel era inmundo, las celdas tan lóbregas a toda hora del día que, tras un encierro prolongado, muchos reclusos quedaban ciegos. Finalmente hasta para un sujeto como Fernando VII aquel pudridero era excesivo y decretó en 1831 que los presos fuesen trasladados al antiguo Saladero de Tocino, que se convirtió en la conocida Cárcel del Saladero en la Plaza de Santa Bárbara. Esta cárcel duró hasta 1883 en que se inauguró la Cárcel Modelo, situada donde ahora lo está el Estado Mayor del Aire en Moncloa, que fue derribada al terminar la Guerra Civil por el mal estado en que quedó, y sustituida por la de Carabanchel, inaugurada en 1944, cerrada en 1999 y demolida en 2008.
Pero volvamos a la vieja Cárcel de la Corte. Los vecinos de la Plaza de la Provincia, se quejaron con frecuencia de los aterradores gritos que se oían de noche. Lo sobrecogedor es que después del traslado de los presos y cuando se suponía que no quedaba nadie dentro, se siguieron oyendo. Se registró el edificio y como cabe imaginar no se encontró a nadie. Y surgió la leyenda de que las almas en pena de los que murieron de sufrimiento en su interior, habían preferido permanecer allí a mudarse al Saladero.

Cárcel del Saladero y Plaza de Santa Bárbara en el siglo XIX.
Comparte este post
Tags: Fantasmas de Madrid, Madrid mágico










