Fotos del Cortejo Fúnebre de Benito Pérez Galdos en Madrid (1920)
Mi curiosidad empleada en la Hemeroteca Digital de la Biblioteca Nacional me está reportando hallazgos realmente curiosos que irán saliendo a la luz de La Druida de Madrid en los próximos días, meses y años, pues muy abundante es el material que estoy encontrando. Uno de esos hallazgos en forma de imágenes se trata de las fotos del entierro de uno de los más grandes novelistas españoles, Benito Pérez Galdos.
D. Benito falleció en su casa de la calle Hilarión Eslava de Madrid el 4 de enero de 1920 y el día de su entierro, después de velarse su cuerpo en el Ayuntamiento de Madrid, fue acompañado al cementerio de la Almudena por unos 20.000 madrileños.
A continuación publicamos tomadas aquel día de 1920 procedentes de la revista Nuevo Mundo:
Velatorio en el Ayuntamiento de Madrid

La comitiva fúnebre a su paso por la Puerta del Sol

La comitiva fúnebre a su paso por la plaza de la Cibeles












También es casualidad que falleciese en la calle “Hilarión” ¿No crees Gonlor? Igual es de ahí de donde saca esta afición que tanto nos gusta por los relatos paranormales.
Por otra parte, yo que vivo en Canarias, siempre me asomo por aquí a leer las curiosidades de Madrid, y aunque no me suene como algo extraño porque me gusta Madrid y suelo ir de vez en cuando, el hecho de que hoy se hablase de Galdós que fue paisano mío de Las Palmas, me acerca un poco más a lo que contáis. Saludos.
Hilarión…Eslava que no es lo mismo. Don Benito, aparte de ser uno de los mejores escritores en nuestro idioma, hay quien dice que es superior a Cervantes, hizo transcurrir una gran parte de su obra en Madrid. Numerosísimas novelas, entre ellas las mejores como Fortunata y Jacinta, trascurren aquí así como muchos de sus Episodios Nacionales. Tiene una bonita estatua en el Retiro a la que los críos tienen afición a subirse. No sé si desde donde esté le gustará o no esa afición de la chiquillería. Así que le tenemos como nuestro, por lo que no viene mal que de vez en cuando alguien nos baje de a nube recordándonos que, efectivamente, era canario. Es que ya sabes que aquí no se pide el carné de identidad a nadie para ver de donde es.
Cierto, a nadie se le pide el carné para ver de donde es. Razón por la cual estoy siempre cómodo en Madrid, y yo creo que Don Benito prefería también estar allí y seguro que se consideraba más madrileño que canario. Por cierto, a parte de Fortunata y Jacinta, también recuerdo a Tormento y La de Bringas en donde se citaban las calles y las casas de madrid, la sala de estar, las lámparas, los sillones…todo con su minuciosidad que daba lugar a hacerte una idea exacta del lugar. Con los años mis alojamientos en Madrid van mejorando, pero hará como diez años cuando empecé a ir y el dinero era menor, me quedaba en Hostales, casi siempre en la Gran Vía y atendidos por personas mayores muy amables, cuya decoración me recordaba a las obras de Galdós.
Bueno, desde que el ayuntamiento le puso una valla y bonitas flores los niños no pueden subirse a ella. Yo sí que la disfruté… (ay, que recuerdos). Es que llamaba a ello, Don Benito sentado con su manta sobre las piernas, como un abuelo a la espera de que sus nietos se sentaran sobre ellas para escuchar bellas historias…